¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Considero que el aprendizaje nunca ha sido ni trivial ni de poca importancia. Puesto que en ese proceso entran en juego todo lo que el individuo es. Además el individuo, por naturaleza, siempre quiere aprender. Y en ese aprender llega a reflexiones profundas de su realidad.
Considero que el aprendizaje nunca ha sido ni trivial ni de poca importancia. Puesto que en ese proceso entran en juego todo lo que el individuo es. Además el individuo, por naturaleza, siempre quiere aprender. Y en ese aprender llega a reflexiones profundas de su realidad.
El aprendizaje del cual se apropia durante el proceso educativo, pienso que difícilmente se puede observar y mucho menos medir, mediante preguntas que sólo contienen contenidos teóricos en una prueba escrita, aunque la lógica del maestro es que si el estudiante contestó bien el examen el proceso educativo fue un éxito.
Pero la reflexión va en sentido que, durante el proceso de aprendizaje el estudiante tiene que modificar y hacer cambios profundos en las estructuras y comportamientos personales ocurridos en nuestros estudiantes, como seres humanos que son, y que nunca se contemplan en las preguntas de un examen puesto que no tienen nada que ver con contenidos.
La educación ha fallado en ese aspecto porque no se ha interesado por la parte afectiva, espiritual, humana del individuo; se ha dedicado a impulsar sólo la parte intelectual, llenando de contenidos programáticos los planes de estudio tanto de la escuela primaria hasta la universidad; dejando de lado la esfera emotiva-espiritual del estudiante, esperando que otros se ocupen de ese aspecto.
Ahora con la educación con enfoque en competencias se tendrá que cambiar la lógica del proceso enseñanza-aprendizaje, los saberes con los que el estudiante logrará competencias no tienen que ver sólo con contenidos teóricos sino abarcarán habilidades y actitudes que los hagan competentes para la vida. Por eso, el docente tendrá ue considerar los aspectos antes mencionados y no pensar en que el aprendizaje del estudiante lo medirá en las respuestas correctas e incorrectas del examen que aplique.
Estas consideraciones son la reflexión después de haber leído este documento y algunos otros, con los que reafirmé las ideas expuestas por el Doctor Xavier Vargas Beal.
Pero la reflexión va en sentido que, durante el proceso de aprendizaje el estudiante tiene que modificar y hacer cambios profundos en las estructuras y comportamientos personales ocurridos en nuestros estudiantes, como seres humanos que son, y que nunca se contemplan en las preguntas de un examen puesto que no tienen nada que ver con contenidos.
La educación ha fallado en ese aspecto porque no se ha interesado por la parte afectiva, espiritual, humana del individuo; se ha dedicado a impulsar sólo la parte intelectual, llenando de contenidos programáticos los planes de estudio tanto de la escuela primaria hasta la universidad; dejando de lado la esfera emotiva-espiritual del estudiante, esperando que otros se ocupen de ese aspecto.
Ahora con la educación con enfoque en competencias se tendrá que cambiar la lógica del proceso enseñanza-aprendizaje, los saberes con los que el estudiante logrará competencias no tienen que ver sólo con contenidos teóricos sino abarcarán habilidades y actitudes que los hagan competentes para la vida. Por eso, el docente tendrá ue considerar los aspectos antes mencionados y no pensar en que el aprendizaje del estudiante lo medirá en las respuestas correctas e incorrectas del examen que aplique.
Estas consideraciones son la reflexión después de haber leído este documento y algunos otros, con los que reafirmé las ideas expuestas por el Doctor Xavier Vargas Beal.
Saluidos a tutora y compañer@s.